Me sobran las sonrisas que sin querer he reservado.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Fear;

Puede sonar estúpido, puedes decir que no tengo motivos para ello, pero no puedo evitar tener miedo. Sí, aunque estoy enferma, vengo a hablaros del miedo que tengo. Del terror que me causa ser un juguete más, de que no me atrevo a confiar. ¡ME ATERRA PERDERTE! 


Soy una chica demasiado normal, no tengo nada de especial, no soy guapa, no tengo un buen cuerpo, no soy divertida y soy demasiado tímida. No soy de esas que siempre tienen algo que decir, de echo, en muchas ocasiones, prefiero quedarme callada y dejar la mirada perdida. Tampoco soy de esas que hacen lo que sea sin que nada les importe, siempre he pensado mucho en la opinión de los demás, aunque ahora lo haga un poco menos. 
Soy de esas que se lo pasan mejor frente a un ordenador que en una discoteca, de esas que en invierno prefieren pasar la navidad en casa, con un chocolate caliente, en lugar de en una fiesta estupenda. De esas chicas que siempre soñaron con los príncipes de Disney, que aún creen un poco en el amor. 
Sí, soy de esas que prefieren un rato tranquilo en el parque a una botellona y que adora las canciones románticas y las baladas, aunque también adore el Rock o la música Heavy. Se podría decir que soy bastante sosa.. ¿Por qué te fijaste en mí?


No lo sé, no tengo razones para creer que me quieras, pero te estoy creyendo. Y es eso lo que me da miedo.

Desde ese momento me he sentido más libre y he comenzado a confiar más en ti y eso no es bueno. Siento que cada día te necesito más que el anterior y no quiero eso. El amor ya ha jugado bastante conmigo, ya he llorado suficiente y aún me queda tanto por llorar. Pero sinceramente, si esto es un juego, haz que acabe ahora. Olvídame y déjame olvidarte. Y si no, déjame que me enamore más de ti, déjame mostrarte hasta dónde soy capaz de llegar por ti. 

Porque sí, te amo y me da miedo amarte. 

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Supongamos que te extraño;

Esta carta se la escribí a él, a él de quien tanto hablo, al mes de dejar de hablarnos. Ahora.. por suerte, volvemos a hablarnos, y él ya ha leído todo esto, ya sabe mis sentimientos hacia él, aunque ahora sean tan imposibles.. Yo lo eché de mi vida porque pensaba que me sentiría mejor y me acabé arrepintiendo.

"Tengo que escribirte esto, como si fueras a leerlo alguna vez en tu vida, como si tuviera alguna oportunidad de enviartelo, como si fuera a hacerlo alguna vez. Seguramente no, pero me gustaría hacerlo. ¿Sabes qué? Me arrepiento de haber hecho lo que hice, tal como te dije que haría. Me arrepiento, pero no se puede volver atrás en el tiempo ¿A que no? Mira que yo te he dado oportunidades, una tras otra, que te he seguido queriendo día tras día por mucho daño que hacías. Pero tú no lo harás. Al menos, aún guardo la esperanza de que vendrás a Sevilla en unos años, de que te quedarás, de que estarás conmigo.. Me gustaría saber si tengo que olvidarme de ese pequeño sueño, pero supongo que, aunque tuviera que olvidarlo, seguiría con la leve esperanza de verte.

Es imposible, lo peor es que lo sé. Es igual de imposible que que volvamos a hablar. Cuanto daría porque lograras leer esto, porque no me olvidaras, porque perdonaras lo que dije. Porque si hay algo que deseo es volver a ver tu ventanita en mi msn, parpadear tu nombre, que me escribas cualquier cosa, cualquier estupidez. Te echo tanto, tantísimo de menos..

He derramado tantas lágrimas en tan poco tiempo.. pero no se acaban. No se acaban. Y no puedo hacer nada para pararlas porque lloro por ti. Quiero llorar, aunque no supone ningún desahogo. Soy incapaz de ser feliz y empiezo a cansarme de falsas sonrisas. Quiero hablarte, decirte que no te escapes de mi vida, que me da lo mismo lo lejos que estés. No me importa nada, nada excepto tú. Tú y esa sonrisa que nunca he visto ni veré. Tú, con esa voz que tanto ansío conocer. Tú, tú, tú. Parece una especie de obsesión. Quizás no diría todo esto si supiera que realmente llegarás a leer esto.

Lo siento, lo siento. Tú.. no sabes, no sabes nada. No sabes cómo paso los días, no sabes cuantas veces lloro, cuantas lágrimas derramo, cuantas excusas tengo que poner para no sonreir. Yo.. ¿Puedes hacerte alguna idea de todo el tiempo que pierdo pensando en ti? No lo aguanto, ya no puedo más. Quiero escucharte decir esas dos palabras, quiero que sólo me las digas a mí. Pero no es así ¿Verdad? No, no lo es..

Si tuviera el valor de decirte que te quiero..que cada minimetro de mi alma es tuyo aunque no puedas tocarme. Me gustaría gritarlo, que se entere el mundo, decírtelo al oído por primera vez.
Porque recuerdo cada palabra, recuerdo cada te quiero. Recuerdo el primer 18 de abril que pasamos juntos, la primera vez que me dijiste que podíamos intentarlo. Me gustabas, desde el primer momento. Y cada día un poco más. Dejaste de gustarme y empecé a quererte. Ya lo pasé mal entonces, con los primeros "te odio", con las primeras palabras de desprecio. Imagina, un año después, como pude estar. Y me alegró tanto, había esperado tanto tiempo que volvieras a hablarme, me daba igual lo que dijeras. Pero no, encima dijiste "te quiero", con esa gracia que sólo tienes tú. Quiero volver a ese momento. Por favor.. Aunque por mucho que suplique, no se pueda volver al pasado.

No me arrepiento de haber estado con otra persona. Me hizo descubrir que te quería realmente..y que nadie..absolutamente nadie, me haría olvidarte.
Sólo quiero volver a estar como siempre, con una sonrisa estúpida mirando tu ventana en el msn.
Joder, no debí haber mandado aquello y eso que entonces me sentí bien. Pero sabía que me arrepentiría, lo sabía, lo presentía. Y sabía que no te olvidaría, y menos en el escaso mes que ha pasado. No soporto estar atada a ti de esta manera. Quiero ser libre y.. a la vez.. quiero quererte siempre.

Y sé que lo sabes, es lo que me jode. Sabes que eres lo mejor que me ha pasado en la vida y pasas de ello. Vuelve. Vuelve. Vuelve. Regresa a mi vida. Te necesito y sabes cuanto.
Sabes perfectamente que lloro mientras escribo esto, que cada noche suspiro una y otra vez, que recuerdo cada instante, cada vocal y cada consonante.
Que te amo joder..
Que aquí estoy, suplicandome a mí misma que saque el valor de dónde haga falta para ponerte un maldito privado en el tuenti con las dos primeras palabras que quiero que leas si volvemos a hablar. Deberían ser "Lo siento" pero me gustaría que fuesen "Te quiero". Porque es lo primero que se me pasa por la cabeza cuando pienso en ti, cuando alguien pronuncia tu nombre o cuando lo leo en alguna parte. Se me viene el mundo encima. Me pasan tantas cosas..cada día voy a peor. Cada día tengo más ganas. Y es..horrible. Depender de alguien como yo dependo de ti puede parecer muy romántico pero..seguro que no es eso lo que piensa quien se encuentra en mi lugar.

El mismo aire..parece estar contaminado, porque cada vez que respiro acabo suspirando, o llorando, o algo enferma. La luz..la luz ya no alumbra. Por claridad que haya en la habitación la sigo viendo oscura, no veo más allá de ti. El agua no me quita la sed, la comida no me quita el hambre, mis amigos no consiguen animarme..me consume el dolor y eso me da miedo, pánico. Porque cada día es peor que el anterior. Porque parece que cuando alguien dice que necesita a otra persona lo dice porque es una frase bonita, pero yo te necesito. Me voy debilitando día a día..

No quiero darte pena con palabras así, pero el word es el único que me escucha sin ponerme pegas o llamarme estúpida. Y soy estúpida, lo sé. Tú también lo piensas ¿No? No puedo evitarlo, estúpida enamorada.."

~wlelei

Reemplazo;

No podrías serlo, él es irreemplazable. Nadie ha conseguido hacerme olvidarle y seguramente tú tampoco lo consigas. Él es mi vida y siempre lo ha sido. ¿Quién podrá negarlo? Decidme una sola vez en la que no haya pensado en él, es una especie de obsesión. Y sé que cada vez se vuelve más imposible, cada estupidez que hago lo aleja más de mí pero eso no quiere decir que no lo siga esperando. Que cada día que pasa no lo cuente como uno menos para que llegue ese ansiado día que tanto espero, es que ni siquiera sé si llegará.

No conozco ni siquiera tu voz, sé que apenas somos dos desconocidos, pero también sé que estoy totalmente enamorada de alguien a quien no conozco, a quien nunca he visto ni escuchado, a quien nunca he rozado, ni abrazado ni besado. ¿Cómo puedo explicar esto? Sólo con tu forma de ser me llenas totalmente, no necesito nada más. Sólo necesito tus palabras. ¿Dónde estás? Te necesito, necesito hablar contigo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿Sabes qué?

Me siento impotente. Sí, impotente, esa es la palabra.
No sé qué hacer ahora, y tengo la sensación de que estoy huyendo, de que evito tus palabras por miedo al daño que hagan. No sé cómo animarte, como decirte lo que tú ya deberías saber, explicarte que nada va a cambiar, que te queremos como eres, cada uno queriéndote de una manera diferente. No nos importa la forma de tu cuerpo, ni el color de tus ojos, ni de tu pelo, ni tu ropa.
Te quiero tal y como eres. Y ellos también.
A ninguno de ellos les ha importado lo suave que estuviera tu piel o lo largas que tuvieras las uñas. No joder, eso no importa.
Entiendo perfectamente que no te sientas bien contigo misma, yo tampoco lo hago, pero tienes que confiar en ti, un poco más. Y tienes que confiar en él. Creo que te ha dejado bastante claro que te quiere, de una manera u otra, fueras como fueras, compréndelo. No dudes de él, no dudes de qué hará, si seguirá o si huirá, porque no lo hará. Confía, porque confiar es lo único bueno que nos queda a las personas.
Confiar en los demás, hasta que hagan algo que nos haga desconfiar, es de las mejores cualidades que tenemos.
Si no confiamos, no tenemos nada, estamos solos. Por eso, confía en la persona que más amor ha demostrado que siente por ti, confía en esa persona que es la única capaz de hacerte feliz.
Si no quieres, no confíes en nadie más, ni siquiera me creas a mí, pero él.. es él.  Dale esta oportunidad, puede cambiarte la vida ¿cierto? Para bien o para mal, es una decisión importante decir sí o decir no.
Sea lo que sea lo que digas, que no sea por él, que no sea guiado por el miedo ni por la verguenza que sientes hacia ti misma. Elígelo según te lo pida el corazón.. o el cuerpo.

martes, 30 de noviembre de 2010

Porque sólo un sueño muere cuando se ha hecho realidad;

Qué cierto es.
Mientras queramos algo imposible.
Mientras deseemos cosas que no han sucedido.
Mientras los retos sean difíciles, cada vez más.
Mientras persigamos un sueño día a día, se mantiene vivo. Mientras no se realice, de una manera u otra pensamos en cómo realizarlo, en cuándo. Nunca un sueño se evaporará, aunque dejemos de pensar en él. Hasta que no se cumpla, seguirá en alguna parte de nuestros corazones, esperando resurgir, que volvamos a intentar realizarlo.
No quiero abandonar el sueño que tanto tiempo llevo soñando, cada vez veo más cerca el momento en que se cumpla y, a la vez, cada día las cosas cambian más y ese sueño podría volverse imposible con sólo algunas palabras. Aunque así sea, prometo no abandonarlo. NUNCA dejaré de luchar por él. Haré posible lo imposible en cuanto tenga oportunidad. Me da lo mismo lo que pase a partir de ahora, nada me hará cambiar de opinión.
Es mi objetivo, mi mayor deseo, aquel al que es imposible dejar de lado. El tiempo no podrá hacerme olvidarlo. Jamás. Haré lo que sea. Lo que sea. Para cumplirlo.
¿Tan imposible es tocar el cielo?

domingo, 28 de noviembre de 2010

Nada. Nadie. Nunca.

Estás sola, mírate. Nadie sabe que estás en esta situación, nadie te entiende, quizás simplemente a nadie le importa. No sabes cómo has llegado a estar así. ¿Por qué?¿Por qué lo haces?¿No te das cuenta? No sabes lo que haces. Vas a hacer lo que menos quieres, vas a hacer daño. Vas a hacerles daño. Y ya te estás haciendo daño tu misma. No puedes engañar al corazón, ¿recuerdas? No puedes hacerle creer una cosa que no es cierta, no puedes encajar una pieza en el lugar que no le corresponde. Ese lugar está reservado, lo sabes, sólo él estará ahí. Nada podrá reemplazarlo, ni igualarlo. Nada. Nadie. Nunca. Y esto sólo te hace perderlo cada día un poco más.

martes, 23 de noviembre de 2010

-One#

http://scapetheworld.blogspot.com/2010/11/introduction.html
"Mis recuerdos, todos los que tengo son con ella, desde que tenía aproximadamente tres años. Mi primer recuerdo.. es de su llegada.


Corrí hacia la puerta lo más rápido que pude, clavándome pequeñas astillas en los diminutos pies y esquivando las esquinas por realmente poco. Nada de eso conseguía quitarme la sonrisa de los labios. Tras de mí podía escuchar unos pasos, rápidos y ligeros, que me perseguían. Choqué contra la puerta principal, haciendo sonar el duro golpe por absolutamente toda la casa. Unos brazos se echaron hacia mí, preparados para cogerme, preocupados quizás por el pequeño accidente, pero yo tenía cosas mejores que hacer que quejarme y llorar por un golpecito leve. Me levanté queriendo agarrarme al pomo, eso era lo importante en ese momento. Me puse de puntillas y estiré los brazos. No me había sentido tan pequeño hasta ese momento. Seguí luchando por abrir la puerta, saltando y pataleando hasta que las mismas manos que habían querido cogerme abrieron la puesta de par en par.


Mis ojos imitaron a la puerta, abriéndose lo máximo posible. Caí de culo sobre el suelo, y volví a estirar los brazos. Quería cogerlo. Ese pequeño bultito envuelto en mantas que mi padre tenía abrazado. Ni siquiera me fijé en que mi madre no venía con él. Mi padre me sonrió y pasó por mi lado, dejando que la criada cerrara la puerta y me alzara en brazos. Pusieron al bebé en un montón de paja de la cocina, me dejaron al lado y tanto mi padre como nuestra sirvienta fueron a otra habitación. 
Mi nueva hermana tenía los ojos cerrados y podía ver su pecho levantarse al respirar, su pequeña manita abriéndose, esperando quizás que alguien la cogiera. Era la primera vez que veía un bebé, una persona tan pequeña, tan extraña para mí.
Pasé mi mano por su rostro, esa sería la primera vez que rozara sus labios, sus mejillas, su cuello.. Tenía la piel más suave que nunca toqué, se sentía bien en ese momento, hasta que abrió los ojos y me miró, con los ojos más claros que recordaré nunca, mucho más claros que los míos, de un celeste más pálido, como si lo hubieran mezclado con blanco.
En ese instante, tuve miedo. Pero no fui yo quien empezó a llorar y patalear, yo tan sólo me alejé para no llevarme las culpas. Y no recuerdo más de ese día, supongo que mi padre volvió a la habitación y recogió a mi hermana, pero no lo sé con seguridad.


Algo de tiempo después me dio por preguntarle a mi padre dónde se había quedado mamá, la echaba de menos.
Me asomé a la puerta de su habitación y miré cuidadosamente. La habitación era bien simple: una cama de madera con un colchón y una manta de tela eran la principal atracción de esa sala. Además había un pequeño mueble de madera para guardar ropa, una silla y una estantería con un único libro y un candelabro oxidado con una vela medio consumida por usarla las pocas veces que a mi padre le daba por leer. Y ya no tenía mucho más. Mi padre estaba apoyado en la ventana, con la mirada fija en el exterior.
-Papá.
No recibí ninguna respuesta, aunque, no sé por qué, tampoco la esperaba. Di un paso hacia el interior, haciendo rechinar la madera. Mi padre se giró y me miró fijamente. Seguidamente suspiró.
-¿Qué ocurre Alexander?¿Tienes hambre? Si es eso, deberías decírselo a Nicoletta, sabes que es ella quien prepara el desayuno, aunque ahora está algo ocupada con Alykze.
-No es eso. Uhm..papá..quería preguntarte.. ¿Dónde está mamá?
Los minutos de silencio que vinieron a continuación me advirtieron que lo que mi padre tenía que decirme ahora no era agradable de escuchar, nada agradable.
-¿En serio es momento para hablar de tu madre?
Asentí con la cabeza. Quería quitarme la duda lo antes posible y, aunque con esa edad no entendía lo que mi padre quería decir, poco a poco me hice a la idea de que no volvería a verla.
-Tu madre se ha ido de viaje, muy lejos.. un día irás a buscarla, no te preocupes.
Miré al suelo. En ese momento quise salir corriendo, coger un caballo y salir a buscarlo a donde fuera, sin saber que ese lugar no era terrestre y por mucho que caminara o cabalgara no llegaría. Aún me quedaba mucho para llegar a donde estaba mi mamá, o eso decía mi padre en mi oído mientras me abrazaba, mientras lloraba en mi hombro y besaba mi mejilla. Yo no lo entendía. Volveríamos a ver a mamá pasara el tiempo que pasara, volveríamos a ser una familia, ahora con un miembro más ¿No?
No, eso nunca ocurriría, lo entendía dos años más tarde, la primera vez que pisé un cementerio."